Michel Figuera
TARIFA. Parece que en los últimos tiempos el hecho de que Tarifa “esté de moda” ha propiciado que, desde la administración, se la quiera dotar de todo tipo de infraestructuras que mejoren el acceso a este geográfico extremo sur de Europa, antes olvidado y ahora recordado por esta y otras muchas razones de más peso. Y digo acceso porque parece que todas ellas solo persiguen que aquel que nos quiera visitar, o lo que sería más realista, que aquel que nos quiera atravesar, lo pueda hacer de una manera más rápida y fugaz de lo que lo había venido haciendo hasta ahora. Recapitulemos.
Se nos va a dotar de una autovía de muchos millones de euros que facilitara que se llegue más rápido… ¿al puerto?, porque al que viene a Tarifa de vacaciones no creo que le preocupe demasiado diez minutos más o menos, que sería lo que ganaría en tiempo alguien que hiciese el trayecto desde Algeciras a velocidad legal (eso si el gobierno no la reduce, como es su intención).
También y para ayudar al desarrollo de nuestra tierra y a su prosperidad, nos dotarán de un nuevo puerto cargadito de ferris, que merced a un nuevo acceso, al margen del casco urbano, facilitará y acelerará el tránsito de pasajeros desde la súperrápida nueva autovía a nuestra vecina ciudad de Tánger, sin ni siquiera tocar Tarifa... ¡Qué cosas!
Para colofón de este lanzamiento estrella de Tarifa a la cabeza de las ciudades líderes en infraestructuras de futuro como Madrid, Barcelona y recientemente Valencia, nos van a colocar, o al menos lo pretenden, un túnel o puente (aún no lo tienen claro) que enlazara Bolonia con Tánger en cinco minutos en coche y unos pocos más a pie. Todo ello, por supuesto, conectado directamente con la tan útil autovía, y por supuesto sin tener que hacer molestas paradas en el puerto nuevo de Tarifa y sin tener que introducirse en la mareante barriga de sus flamantes ferris, que acabarán navegando vacíos para hacer bonito a los que contemplen el Estrecho.
Echo de menos- y sugiero que algún prócer de los que inundan las páginas de los periódicos y medios en general- abandere y haga suya la idea, si quiere, de un AVE que también se sume a la avalancha de medios de transporte que se nos viene encima; aunque eso sí, por favor, con un apeadero, aunque sea modesto, en Tarifa.
Personalmente prefiero, que el tren del progreso que no haya que dejar pasar, lleve en sus vagones infraestructuras más útiles como hospitales, mejores escuelas, parques verdes, transporte urbano, limpieza, etc., es decir, lo que realmente necesitamos para progresar. volver a Opinión
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