El Duende - Periodico de Tarifa y la Costa de la Luz 9 de Mayo 2008
Año 002
Número 100
Guiate en Tarifa: La Noche
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La Noche

 

• Para que uno pueda sentirse partícipe de la noche tarifeña es necesario, como mínimo, haber pasado una vez por el Tejota, en la c/ Jerez, bajando el Arco, el primero de los pubs que se crearon en Tarifa. Pequeño, pero acogedor, los años no pasan para esta casa de licores y de avellanas. Abierto cada noche del año, con ganas de agradar a todo aquel que lo visita. Sin duda, esta embajada alemana es uno de los vestigios nocturnos de la movida tarifeña.

• En el café Bar Almedina, ése que queda en las escaleras que conducen al Ayuntamiento, las copas tienen un sabor especial. Un bar lleno de magia, un espacio donde una copa se convierte en bebida de dioses. Sus paredes recogen, muchos jueves, los acordes de conciertos en directo. También abierto a la hora de los desayunos.

• Hay lugares que se han convertido en santo y seña de las noches tarifeñas.

• En la c/ Santísima Trinidad, al lado de La Ruina, se encuentra el Soul Cafe. Uno de esos bares que forma parte de las noches y del color lujurioso de Tarifa. Un rincón donde la música más internacional y los cócteles se dan cita en las noches de fiesta.

• Hay sitios que, sin saber por qué ni cómo, se convierten en referentes de lujo a la hora de tomarte una copa. Uno de esos lugares es El Trato, en Sancho IV el Bravo, a la altura del Asilo de San José. Desde por la mañana, los botellines acompañan a un público que se deja llenar del ambiente. Por la noche, con el olor a colonia inundando el bar, las cervezas y las copas también se hacen nocturnas. Redomendable también para ver en conjunto partidos importantes.

• Si hay un bar que cambió el rumbo de la movida tarifeña, ése es El Cateto. El bar del Loboni, enclavado en la c/ Cervantes, una de las bocacalles de Sancho IV el Bravo, a la altura del Asilo de San José, reúne cada verano grandes masas de autóctonos y foráneos, que a ritmo de una copa abren sus almas a la movida tarifeña.