TARIFA. A mis oídos llega una noticia, aún no la leí en El Duende, las malas lenguas no esperan al viernes... que el periódico El Duende cierra definitivamente sus puertas. Lo siento, y lo siento como creo que lo sienten el resto de tarifeños y adoptivos, imagino que en las esferas políticas se vivirá de una forma bien diferente... la suya.
Es curioso, en estos dos años, yo, que no soy lectora habitual ni habituada a la prensa, he sabido más de lo que ocurre aquí, a escasos metros, que lo que pasaba en el resto del mundo.
Desde que El Duende es Duende, hemos sabido de lo que acontecía en Tarifa, nos ha acercado a personajes entrañables y caras no tan amigables, hemos visto como se destapaban sucesos hasta entonces escondidos en los más reconditos rincones de la ignorancia.
Te hace pensar que cualquiera es suceptible de ser noticia, y en cuántas caras tiene un mismo hecho, y en que siempre alguna permanece oculta... Curioso, no sé si alguién retomará el proyecto y llenará el hambre de información que nos quedará en Tarifa, lo cierto es que quizá un día leamos acerca de los extraños porqués del cierre de este periódico, o quizá esto siempre quede en las oscuras aguas del olvido.
Desde la ciudad del viento, agradecer a cada uno de los que lo habéis hecho posible El Duende y mi enhorabuena por un trabajo mejor o peor ejecutado, eso va al gusto del consumidor, pero seguro que hecho desde el corazón.
(A-nónimo. Una de las cartas llegadas a la redacción con motivo del cierre) volver a Cartas
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